El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, desató una nueva controversia al criticar lo que calificó como “tarifas injustas” que Panamá impone a los barcos estadounidenses para utilizar el Canal de Panamá. Trump amenazó con exigir que Washington retome el control del estratégico paso marítimo, generando reacciones inmediatas en el ámbito internacional.
Críticas a las tarifas del Canal
En su plataforma Truth Social, Trump declaró: “Nuestra Marina y comercio han sido tratados de una forma muy injusta e imprudente. Las tasas que cobra Panamá son ridículas”. Según el mandatario electo, las tarifas del canal afectan negativamente los intereses de Estados Unidos y denuncó una creciente influencia de China en la gestión del paso interoceánico, algo que considera una amenaza directa para la seguridad y los negocios estadounidenses.
Trump también afirmó que, si Panamá no puede garantizar una “opción segura, eficiente y confiable” del canal, su administración demandaría la devolución completa del control a Estados Unidos.
La historia del Canal de Panamá
El Canal de Panamá, concluido por Estados Unidos en 1914, fue transferido al país centroamericano en 1999, bajo el tratado Torrijos-Carter firmado en 1977. Este acuerdo garantizó la soberanía panameña sobre el canal, estableciendo condiciones de neutralidad para su operación. Desde entonces, Panamá ha administrado de manera exitosa el canal, generando ingresos significativos para su economía.
En 2022, el canal generó ingresos por aproximadamente 4.300 millones de dólares, moviendo el 3% del volumen de comercio marítimo mundial y atrayendo 270.000 millones de dólares en comercio global.
Respuesta de Panamá
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, rechazó categóricamente las declaraciones de Trump, afirmando que “cada metro cuadrado del Canal de Panamá es y seguirá siendo de nuestro país”. Mulino subrayó que ni China ni ninguna otra potencia tiene control directo o indirecto sobre el canal y recibió el respaldo de líderes latinoamericanos como el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Sheinbaum destacó que el canal es un símbolo de soberanía para Panamá y un recurso vital para la región. Por su parte, Petro declaró que respaldaría a Panamá “hasta las últimas consecuencias” en la defensa de su soberanía.
Viabilidad de las amenazas de Trump
Expertos internacionales, como el abogado Julio Linares, han calificado las declaraciones de Trump como “bravuconadas” sin fundamento jurídico. Según Linares, el Tratado de Neutralidad que regula el canal estipula que Panamá y Estados Unidos podrían intervenir solo en casos de peligro extremo, pero cualquier acción unilateral por parte de Washington violaría el derecho internacional.
El analista económico Carlos Arauz también consideró inviable una posible retoma del control del canal por parte de Estados Unidos, argumentando que sería necesario recurrir a una intervención militar, algo con graves implicaciones internacionales.
Importancia del Canal de Panamá
El Canal de Panamá es una infraestructura crítica para el comercio global, conectando los océanos Atlántico y Pacífico y facilitando el transporte rápido y seguro de bienes. Para Panamá, el canal representa aproximadamente el 9% de su PIB directo y hasta el 16% si se incluye infraestructura complementaria.
Según Arauz, las tarifas del canal son justificadas por los altos costos de mantenimiento e inversión que requiere su operación, especialmente en el contexto de retos como la reciente sequía vinculada al fenómeno de El Niño.
Las declaraciones de Trump sobre el Canal de Panamá han generado tensión diplomática y económica, pero carecen de sustento jurídico según los expertos. Mientras tanto, Panamá se mantiene firme en su defensa de la soberanía sobre el canal, respaldado por países de la región y la comunidad internacional. La importancia estratégica del canal seguirá siendo un punto de discusión clave en las relaciones entre Estados Unidos, Panamá y el resto del mundo.
