El gobierno peruano, liderado por la presidenta Dina Boluarte, ha anunciado el incremento de la Remuneración Mínima Vital (RMV) de S/ 1.025 a S/ 1.130 a partir del 1 de enero de 2025. Este aumento de S/ 105, equivalente a aproximadamente US$ 27,7, se oficializó tras un prolongado debate en el Consejo Nacional de Trabajo (CNT) y en la Comisión Especial de Productividad y Salario Mínimo, aunque sin consenso entre empleadores y trabajadores.
Contexto del incremento
La presidenta Boluarte destacó que esta decisión se basa en un análisis técnico y en el objetivo de beneficiar a todos los sectores de la sociedad, sin caer en medidas populistas. “Este incremento es el más justo y se acerca al punto medio, considerando las expectativas de los trabajadores y las limitaciones de las empresas”, afirmó durante una ceremonia en Palacio de Gobierno.
La mandataria también reconoció los retos que esta medida representa para los micro y pequeños empresarios, asegurando que su gobierno seguirá trabajando para mantener el crecimiento económico y fomentar la formalización laboral. “El progreso debe llegar a todos los hogares, pero de manera sostenible”, enfatizó.
Reacciones y controversias
El anuncio ha generado reacciones divididas. Los sindicatos habían exigido un incremento mayor, llegando a proponer un aumento de S/ 120, mientras que los gremios empresariales se opusieron al incremento, argumentando que podría afectar la competitividad de las mypes y exacerbar las desigualdades socioeconómicas. A pesar de estas diferencias, el Ejecutivo decidió avanzar con la medida.
“Este aumento refleja un paso significativo hacia un Perú más equitativo, aunque no termina aquí. Necesitamos trabajar juntos para garantizar que el crecimiento económico se traduzca en mejores condiciones de vida para todos”, declaró Boluarte.
Implicaciones económicas
El incremento de la RMV llega en un contexto de recuperación económica tras los efectos de la pandemia, la recesión y las protestas sociales que paralizaron al país en años recientes. La mandataria destacó que, gracias a las políticas públicas implementadas, la inversión privada y el empleo formal han mostrado signos de recuperación.
Sin embargo, los economistas advierten que el aumento del salario mínimo podría tener un impacto mixto. Mientras que mejora el poder adquisitivo de los trabajadores, también podría generar presiones sobre las mypes y limitar su capacidad para contratar personal formal. Este reto es particularmente relevante en un país donde la informalidad laboral sigue siendo alta.
Historial y comparaciones
La última vez que se ajustó el salario mínimo en Perú fue en mayo de 2022, durante el gobierno de Pedro Castillo, cuando pasó de S/ 930 a S/ 1.025. Con este nuevo incremento, la RMV alcanzará los S/ 1.130, consolidándose como una de las medidas más significativas de la administración Boluarte.
En comparación con otros países de la región, el salario mínimo en Perú sigue siendo inferior al de países como Chile y Uruguay, pero supera al de naciones vecinas como Bolivia. Esto plantea preguntas sobre la competitividad regional y las estrategias a largo plazo para garantizar un desarrollo inclusivo y sostenible.
Conclusión
El aumento de la Remuneración Mínima Vital marca un hito en la política laboral del Perú, pero también subraya los desafíos que enfrenta el país para equilibrar el crecimiento económico con la justicia social. Con el inicio de 2025, el gobierno y los diferentes actores económicos tendrán la tarea de asegurar que esta medida beneficie a la mayoría sin comprometer la sostenibilidad de las empresas ni la estabilidad del mercado laboral.
