En una decisión que refleja su compromiso con la reducción del tamaño del Estado, el Gobierno argentino ha privatizado Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (IMPSA), una empresa fundada en 1907 dedicada a la fabricación de equipos para los sectores de metalurgia, energía y tecnología. Esta acción, la primera privatización desde que el presidente Javier Milei asumió el poder hace poco más de un año, implica la transferencia de las acciones estatales al consorcio estadounidense Industrial Acquisition Find, LLC (IAF).
Detalles de la transacción
IAF, cuyo principal socio es Arc Energy, ha ofrecido un aporte de capital de 27 millones de dólares sujeto a un cronograma de integración de acuerdo con las necesidades de la empresa. Además, el consorcio solicitó hasta el 31 de enero para renegociar la deuda de 576 millones de dólares que IMPSA tiene con sus acreedores.
La Comisión Evaluadora, conformada por el FONDEP del Ministerio de Economía, la Agencia de Transformación de Empresas Públicas y la provincia de Mendoza, recomendó la preadjudicación tras analizar la única oferta presentada. Este análisis concluyó que IAF cumple con las condiciones de idoneidad y capacidad financiera necesarias para garantizar la continuidad y el saneamiento de IMPSA.
Privatizamos Impsa.
— totocaputo (@LuisCaputoAR) January 8, 2025
Gran trabajo en equipo de Juan Pazo, @PALavigne83 y el Gobernador @alfredocornejo
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Composición accionaria y futuro de IMPSA
Actualmente, el capital de IMPSA se divide entre tres tipos de acciones:
- Clase A: En manos de la familia Pescarmona (5,3%).
- Clase B: Pertenecientes a los acreedores a través de fideicomisos de garantía (9,8%).
- Clase C: Propiedad del FONDEP (63,7%) y de la provincia de Mendoza (21,2%).
Con la privatización, el Gobierno busca alinear a IMPSA con las lógicas del mercado, asegurando su operatividad sin depender de recursos federales. La provincia de Mendoza también manifestó su apoyo a esta decisión.
Contexto político y económico
El presidente Milei ha defendido esta privatización como parte de su plan para alcanzar el déficit cero, un objetivo que también incluye la no asignación de recursos federales a empresas privadas. Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la medida en sus redes sociales, destacándola como un paso crucial hacia la reestructuración del aparato estatal.
IMPSA continuará su actividad bajo un nuevo marco de economía de mercado, con el respaldo del capital privado necesario para mantener su producción de turbinas, grúas y reactores destinados a sectores clave.
