Hubo una época en que Steve Jobs era Apple. Luego fue Tim Cook quien tuvo que demostrar que la empresa podía existir sin su fundador, y lo logró con creces: bajo su liderazgo, la compañía multiplicó por diez su capitalización bursátil y superó los 3 billones de dólares en valor de mercado. Ahora llega el turno de John Ternus, un ingeniero de hardware de 50 años que prefiere los talleres de prototipado a las ruedas de prensa, y sobre quien recae la presión de liderar Apple en el momento más crítico de la historia de la tecnología.
El anuncio oficial llegó el 20 de abril de 2026 desde Cupertino; Tim Cook pasará a ser presidente ejecutivo del consejo de administración, y Ternus asumirá como CEO a partir del 1 de septiembre. La transición, aprobada por unanimidad en el directorio, fue presentada como el resultado de un proceso de sucesión planificado con años de anticipación.
Un perfil que rompe con el molde
A diferencia de Jobs, que era un visionario del diseño y la experiencia de usuario, o de Cook, que construyó una de las cadenas de suministro más eficientes del planeta, Ternus es un hombre de hardware puro. Ingresó a Apple en 2001 y escaló posiciones hasta convertirse en vicepresidente senior de ingeniería de hardware en 2021. Bajo su supervisión directa nacieron los chips de la serie M —el gran salto de independencia arquitectónica de Apple respecto a Intel— y las más recientes generaciones de iPhone, iPad Pro y Mac.
Esa trayectoria no es accidental. Apple está apostando todo al ciclo de renovación de hardware impulsado por la inteligencia artificial. El chip M4 ya incorpora un motor neuronal de alta potencia, y la próxima generación promete capacidades de procesamiento local de IA que reducirán la dependencia de servidores en la nube.
El contexto que hace este nombramiento urgente
La decisión no se produce en el vacío. Apple ha perdido terreno en China ante la competencia de Huawei y enfrenta presiones regulatorias en Europa y Estados Unidos. En el mercado de asistentes de voz, Siri sigue rezagada frente a los avances de ChatGPT, Gemini y Claude. Ternus hereda una empresa financieramente sólida —con más de 160,000 millones de dólares en caja— pero en una carrera tecnológica donde la velocidad de ejecución lo es todo.
La señal más clara de la dirección que tomará Apple bajo Ternus es su historial: durante una entrevista con CNBC el 21 de abril, reconoció que cuando llegó a la empresa no estaba seguro de pertenecer a ese lugar. Esa autocrítica interna, combinada con un instinto probado para la ejecución técnica, perfila a un CEO más orientado a la ingeniería de producto que a la comunicación estratégica.
El impacto para Latinoamérica y los mercados emergentes
El cambio de liderazgo en Apple tiene implicaciones directas para la región. Bajo Cook, la empresa expandió su presencia en México y Brasil, estableció el programa Apple Developer Academy en São Paulo y Recife, y vio cómo América Latina se convertía en un mercado creciente para servicios como Apple Music y iCloud. Ternus tendrá que decidir si profundiza esa estrategia o si concentra los recursos en mercados de mayor margen.
Lo que sí es seguro es que el ritmo de innovación en hardware determinará el poder de negociación de Apple en todo el mundo. Si los próximos chips logran ejecutar modelos de IA avanzados directamente en el dispositivo, la empresa podría redefinir las reglas del juego en privacidad y rendimiento, dos áreas donde los consumidores latinoamericanos son cada vez más exigentes.
La era Ternus comienza en septiembre. El mundo tecnológico ya está tomando nota.
