Mujer con laptop presentando inteligencia artificial Mujer con laptop presentando inteligencia artificial

La IA está creando una nueva élite corporativa

Un estudio de PwC con 1,217 ejecutivos de 25 sectores expone la brecha más pronunciada de la historia empresarial; las compañías líderes en IA generan 7.2 veces más retorno que sus competidoras. ¿Qué las diferencia?

El capitalismo tiene una tendencia histórica a concentrar la riqueza. Pero lo que acaba de documentar PwC en su estudio de desempeño en inteligencia artificial 2026 supera cualquier patrón conocido de concentración empresarial: el 20% de las organizaciones está capturando el 74% de todo el valor económico generado por la IA en el mundo. El restante 80% de las empresas comparte las migajas.

El estudio, basado en entrevistas a 1,217 ejecutivos de nivel directivo o superior en compañías de 25 sectores y múltiples regiones del mundo, llega en un momento en que casi todas las empresas afirman estar “implementando IA”. La pregunta ya no es si una organización usa inteligencia artificial, sino si sabe para qué usarla.

Búsqueda de nuevas oportunidades con la IA

Las empresas con mejor desempeño en IA generan 7.2 veces más ingresos y eficiencias atribuibles a la inteligencia artificial que el promedio de sus competidores en el sector (PwC, 2026). No se trata de una diferencia marginal; es una brecha estructural que, de no corregirse, se volverá irreversible en los próximos años.

Pero hay un giro contraintuitivo en los hallazgos; la diferencia no está en cuánta IA se usa, sino en para qué se usa. Las empresas líderes no están empleando la IA principalmente para reducir costos o automatizar tareas repetitivas. Están usando la IA para identificar nuevas fuentes de ingreso, entrar en mercados adyacentes y aprovechar la convergencia entre industrias.

La trampa de la eficiencia

La mayoría de las organizaciones ha caído en lo que PwC denomina “la trampa de la productividad”, usan la IA para hacer lo mismo de siempre, pero más rápido y más barato. Los líderes, en cambio, preguntan qué negocios nuevos pueden crear gracias a la IA.

El estudio también revela que las empresas con mejores resultados tienen casi el doble de probabilidades de operar IA en modo autónomo —ejecutando múltiples tareas dentro de parámetros establecidos— y casi el triple de probabilidades de estar eliminando decisiones que antes requerían intervención humana (PwC, 2026).

El impacto en Latinoamérica

Para las empresas de la región, este estudio llega como una advertencia. Un reporte paralelo de HubSpot muestra que el 86% de las compañías latinoamericanas ya utiliza alguna forma de IA, pero solo el 6% declara haber logrado un impacto significativo en su negocio. Eso significa que la región está masivamente en el 80% que está quedando atrás —no por falta de adopción, sino por falta de estrategia.

El cambio de mentalidad que propone PwC es urgente; la IA no es una herramienta de eficiencia. Es una plataforma de reinvención del negocio. Las organizaciones que no asimilen esa diferencia en los próximos 18 a 24 meses corren el riesgo de quedar en una posición competitiva de la que será muy difícil recuperarse.

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