En el ecosistema digital, los metadatos ocupan un lugar importante debido a que guardan relación con un conjunto de datos utilizados para describir otros datos. Sí, suena un poco confuso, pero en este post hablaremos sobre todo lo relacionado a ellos de una forma sencilla. ¡Comencemos!
¿A qué se le llama metadatos y cuál es su origen?
El origen de la palabra metadatos no es algo nuevo, de hecho, fue un concepto manejado durante los años 60 por parte de dos investigadores del instituto de tecnología de Massachusetss, Stuart McIntosh y David Griffel.
Durante esa época su definición era utilizada para referirse a datos sobre datos. Sin embargo, desde el 2004 en adelante dicho conceptualización fue actualizándose hasta darle origen a lo que hoy identificamos como metadatos.
Ahora bien, en la actualidad, los metadatos podrían definirse como una serie de datos que permite describir otros tipos de datos; es decir, lo que se encuentra en su parte interior. Dicho concepto es utilizado principalmente en el sector de la informática.
¿Para qué sirven los metadatos?
Algunos de los principales usos de los metadatos son:
- Agiliza la búsqueda y análisis de datos
Al momento de consultar o buscar datos, es mucho más sencillo hacerlo con los metadatos. Del mismo modo, agiliza el análisis de los mismos desde su fuente inicial, haciendo una clasificación rápida que nos ayude a conseguir la información necesaria en el momento adecuado.
- Hay un mayor control sobre los datos
Los datos pueden ser gestionados con un mayor control, debido a que son trabajados en un entorno estandarizado.
- Permite la integración rápida
Facilita la integración de datos entre las empresas y las tecnologías de información, logrando que exista una gestión global y rápida sobre ellos.
- Promueve su estandarización a través de su clasificación
Para facilitar su gestión, con los metadatos es posible hacer una previa clasificación según la definición de criterios estándares. De esta manera, existe menos riesgo de que se presente algún problema o inconsistencia con ellos.
- Garantiza la fiabilidad en la entrega de informes
Gracias a su uso, es mucho más sencillo obtener mejores informes; es decir, más seguros y fiables. Por lo tanto, los procesos de manejo de datos tendrán menos inconsistencias.
- Facilita la gestión de cambios
Al tener una visión más completa y amplia sobre los datos, su revisión y cambio puede ser realizada de una forma más rápida. Por lo tanto, apenas surja algún problema con los datos, podrán solucionarse en tiempo récord.
Tipos de metadatos
Los tipos de metadatos que podemos encontrar se clasifican según los siguientes criterios:
- Metadatos según su funcionalidad
Según su funcionalidad, podemos encontrarnos con tres tipos de metadatos:
- Lógicos: su principal característica es la comprensión y suelen utilizarse para explicar la forma en que los datos simbólicos hacen deducciones de resultados lógicos.
- Simbólicos: se caracterizan por identificar la información contenida en los datos subsimbólicos, agregando sentido a su comprensión.
- Subsimbólicos: suelen contener la información sobre el significado de los datos.
- Metadatos según su variabilidad
Los metadatos según variabilidad logran clasificarse en dos subgrupos:
- Inmutables: corresponden a los datos que no presentan ningún cambio, independientemente de aquella parte del recurso que se haga visible.
- Mutables: se caracterizan por ser diferentes a todos los demás.
- Metadatos según su contenido
Son aquellos que se dividen de acuerdo al tipo de contenido que incluyen, el cual les permite diferenciarse entre sí.
¿Cuál es el ciclo de vida de los metadatos?
Tal como ocurre con un sistema informático, los metadatos también pasan por un ciclo de inicio a fin que se genera en 3 fases:
- La fase de creación
Se trata de la primera fase y es aquella que ocurre cuando son creados. Es importante mencionar, que dicha creación puede generarse de manera manual, automática y semiautomática.
Ahora bien, la forma manual es una de las más utilizadas en las empresas, pero, que conlleva un procedimiento largo, en función del volumen y formato de metadatos que se desea crear.
Con respecto a la generada de forma automática, se origina tal como su nombre lo indica, automáticamente. En este caso, el sistema recopila toda la información necesaria para su creación. Sin embargo, requiere una exhaustiva revisión, ya que es muy poco probable, que el software consiga dividir todos los metadatos.
En el caso de la forma semiautomática, es la más recomendable, ya que permite la ayuda externa (manual) para crearlos.
- Fase de manipulación
Todos los cambios son realizados en esta fase. Esto quiere decir que, si consideran que es necesario hacer alguna modificación en los metadatos, hay que hacerlo.
- Fase de destrucción
Hace referencia a la eliminación total de los metadatos. Sin embargo, es importante comprobar si es necesario hacerlo o no, y elegir el método más seguro y adecuado para la empresa.
